Su trayectoria formativa y profesional están ligadas a la Universitat de Barcelona, donde se doctoró y comenzó a impartir clases en 1991 en las facultades de Bellas Artes e Historia del Arte. Además, es miembro del grupo de investigación GRACMON sobre Historia del Arte y diseño contemporáneo. Actualmente es la coordinadora y profesora del Master de Gestión del Patrimonio Cultural i Museología de la UB. En esta especialidad ha comisariado varios proyectos expositivos vinculados al arte de finales del siglo XIX y principios del XX. Además, forma parte de una asociación sin ánimo de lucro Centre d’Art i Natura de (CAN) Farrera.

Su recorrido por el modernismo (Ocio y Diversión en la Pintura Modernista) ha sido la ruta destacada en nuestro blog y está disponible en Unique Visitors para que lo sigas cuando quieras!

¿Cuál ha sido el camino para querer dedicarte a trabajar con el arte que transita al siglo XX?

Me marcó mucho el profesor Alexandre Cirici en las clases de Sociología del arte en Barcelona. Un pionero junto a Josep F. Ràfols en la puesta en valor del Modernisme catalán en toda su complejidad entre los años 40 y 50 del siglo pasado… Otros como José Mª Valverde que impartía “Viena, fin de siglo” o los trabajos de Mireia Freixa, compañera en el departamento y en la investigación en el grupo GRACMON.

Siempre trabajando desde una perspectiva integral, el prof. Cirici nos recomendaba estudiar desde los autómatas a la cumbre del modernismo. Mi acercamiento a esta época siempre ha sido desde la perspectiva de los estudios culturales.

¿Por qué te has interesado por los contextos de lo cotidiano y los espacios probados?

En este contexto que te comento, realicé mi tesis de licenciatura sobre Sebastián Junyent –y al investigar sobre el fondo documental del taller de Joan Busquets, pude adentrarme en el ideal de “arte total” de la época. Además, también pude conocer a la 3ª generación de artesanos, el último ebanista Joan Busquets i Guindulain, de la Casa Busquets. Un trabajo sobre las casas, gustos, encargos, etc. que se convirtió en el tema de mi tesis doctoral.

¿Cuál es la clave en el taller de mobiliario?

Hace evidente que no se entiende el Modernismo sin las cosas pequeñas, saber sobre los espacios simbólicos y descubrir a quiénes los habitaban y su manera de vivir. Barcelona cuenta con el privilegio de tener un patrimonio de “estas cosas pequeñas” inestimable: interiores, postales, etc… en realidad cuando hablo de la ciudad me refiero a una Barcelona de Barcelonas que por dentro y por fuera muestra una “arquitectura parlante” que nos habla de las brechas culturales de la burguesía y el proletariado en sus barrios, fábricas, casas…

Llevas a la práctica la interdisciplinariedad, como la gente que mencionabas que te marcó siendo estudiante (por ejemplo, Alexandre Cirici fue escritor, político y crítico de arte o J.M. Valverde, poeta, ensayista, crítico literario, historiador de las ideas, traductor…). En tu caso ¿qué resaltas del trabajo como comisaria de exposiciones?

El comisariado diría que es un género, un lenguaje creativo para contar, enseñar y descubrir cosas. Algo en lo que cuento con el entendimiento total de Toni Garau (escultor, diseñador y museólogo) y Carles Fargas, con los que he montado todos mis proyectos.

Hablando de proyectos, ¿tienes alguno en marcha que nos quieras comentar?

Pues el próximo noviembre llegará la 3ª exposición de Vestigis del Modernisme. Tras Obrim el Teló, los Interiors Modernistes, ahora proponemos Entre Salons. Un reconocimiento de dos artistas a través el uno del otro: Enric Granados y Julio González Pellicer. Música y escultura además en el Any Granados.

En cuanto a discursos expositivos, ¿qué es lo que más te gusta cuando visitas un museo?

Que me sorprenda o que me maraville. Esto puede ocurrir con museos que no conocía, como el Museo de Belas Artes de A Coruña por poner un ejemplo, o con otros que ya conozco. Por ejemplo, el Musée d’Orsay, un lugar que cuando voy tengo la sensación de estar “entre amigos”, como una mezcla de amistad y familiaridad en el recorrido.

En cuanto a la maravilla absoluta me ocurrió con mi amigo Toni Garau ante “la santa Cena” de Leonardo.

¿Hasta el punto del Síndrome de Stendhal?

Totalmente, hasta el punto de romper a llorar de la emoción.

Como barcelonesa, ¿cuál es tu museo favorito?

No puedo quedarme con uno! Más bien compondría uno con fragmentos de muchos. Me gustaría quizás destacar el Museu de la Música porque me gusta el lugar que ocupa. Volvemos a los contextos y vinculaciones. No es sólo un itinerario de instrumentos; está junto a la ESMUC, quienes aprenden a interpretar, el archivo y cómo no el Auditori.

En nuestro blog, solemos publicar consejos prácticos para mejorar la experiencia de las personas que visitan museos. Qué recomendación haría a nuestros lectores para mejorar su experiencia de visitar museos?

Mi consejo es el mismo que le doy a mis alumnos. Hay dos tipos de visita: el paseo de la percepción, sin leer siquiera, en el que vas de principio a fin apuntando lo que te llama la atención. La segunda fase es cuando vuelves a empezar para ver los contenidos de lo que te ha llamado la atención… hasta que al final te hagas la pregunta “¿Qué te llevarías a casa metafórica o literalmente de lo que has visto?”

La ruta de Teresa Sala está disponible tanto en castellano como en catalán.

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