Si tenéis un leve desvío a la escatología pensaréis: Qué prodigio esta paloma, que “descarga” certeramente sobre 14 cabezas a la vez! El colmo de la mala suerte, que diría Pepe Gáfez.

Pues no, esta sacrosanta paloma no les está jugando una mala pasada. Al contrario, ¡les está iluminando! Se trata de la iconografía del Pentecostés, celebrado hoy y festivo en diferentes localidades.

La fecha, conocida como 2ª Pascua, Pascua Granada o Pentecostés, cierra el círculo de la festividad en torno a la muerte y resurrección de Cristo, con la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles.

Como toda religión que se precie, está lleno de simbolismo y metáforas. Y si de misterios revelados se trata, cómo visualizarlo?

El resultado es una iconografía sci-fi. Cómo si no, entender que una paloma (aka Espíritu Santo) sea capaz de “proyectar” sabiduría a tantas personas al mismo tiempo? El resultado es usar la luz para salir de las tinieblas de la ignorancia. El Greco se supera usando las llamas sobre los protagonistas, provocando la lectura sacrílega que comentamos al principio.

Hasta ahí la proeza del animalito. La del Greco ha sido que en nuestro imaginario sea su obra la que nos viene si nos mencionan el tema tratado.

Detalle de la pintura
Pentecostés
El Greco, ca. 1600
Museo del Prado